Mientras preparo mi vuelta a las pistas, un cuentito destituyente:
Había una vez un gobierno bueno,
que hacía feliz a la gente. Pero un día llegaron señores muy malos, dueños de
fábricas y viles negocios, que obligaron
al gobierno a hacer cosas feas. El gobierno nunca tuvo fallas ni errores. Fueron estos señores malos, malos, feos, y horribles,
porque el gobierno es bueno y nunca haría cosas malas. FIN
![]() |
| Y entonces un señor malo |

